El POLICÍA QUE ERA “ROJO” : REFLEXIONES SOBRE “NUEVE DÍAS DE ABRIL” DE JORDI SIERRA I FABRA

images5V7GUJDJ

                  Jordi Sierra i Fabra (1947), es un escritor polifacético, que reúne en su haber más de cuatrocientas obras, desde la novela infantil y juvenil, pasando por el realismo crítico y el género histórico, sin olvidar su amplia producción  ensayística, muy en especial en el ámbito de la crítica e historia musical. Hombre de izquierdas y de hondas convicciones catalanistas, Serra i Fabra es sin duda una de las figuras más importantes del panorama cultural y intelectual catalán y español, que ha sabido combinar una producción literaria amena y de gran público ( más de diez millones vendidos), pero al mismo tiempo profundamente social y comprometida.  Su perfil como escritor de género negro y policial también es bien conocido y ha cosechado un gran éxito, sobre todo a través del personaje del Inspector Miquel Mascarell.

imagesPKSGIAS6

La singularidad del Inspector Mascarell es haberse erigido en una figura   “de época” y situada en un contexto histórico pretérito : la dictadura franquista. Surgido en el panorama del imaginario literario con la novela ” Cuatro días de enero” Plaza & Janés 2008) , una trama centrada en la experiencia de Miquel Mascarell en los primeros días de la entrada de los “Nacionales” en Barcelona en 1939, Jordi Sierra ha ido trazando el periplo de su anti-héroe  a través de los sucesivos años de la posguerra con  novelas como Siete días de julio (2010); Cinco días de octubre (2011);Dos días de mayo (2013);Seis días de diciembre (2014), todas ellas publicadas por Penguin Random House.

imagesZTL4IJ55

Miquel Mascarell es un  policía purgado tras la Guerra Civil por su lealtad a la legalidad republicana. Condenado a muerte, pasará finalmente ocho años en el campo de trabajos forzados del Valle de los Caídos. Al final es indultado y retorna a su ciudad natal, Barcelona. Ya nada es lo que era, puesto que encuentra a una ciudad derrotada y humillada, víctima de la represión acaecida en los peores años de la posguerra.  Mascarell lleva su condición de Inspector en la sangre, pero su mentalidad ya no corresponde con los métodos de la policía del nuevo régimen que se ha impuesto tras la derrota de la República. Pasados ya los sesenta, decide investigar los casos por su cuenta.Personaje entrañable, Mascarell es sobre todo el testigo de una época, política y socialmente frustrante. A través de su periplo, devuelve visibilidad literaria a una España parca y oscura, internacionalmente aislada, dominada por curas y militares y bajo el espíritu de la arraigada catalanofobia del régimen franquista. Mascarell es  simboliza el universo de los “vencidos”  y el esfuerzo de supervivencia en el contexto histórico de una dictadura que se va antojar interminable dentro de una España inmersa en las tinieblas del nacional-catolicismo. En ese sentido, Mascarell es ante todo y por encima de todo, un icono literario de la Memoria Colectiva y que Jordi Sierra ha vuelto a plasmar en una sexta novela ” Nueve días de abril” ( Plaza &Janés, 2015)

                       

100_5229

Siempre desconcertado por el ambiente social y político que le rodea, Mascarell supera el paisaje de la mediocridad colectiva  con el consuelo de una vida personal en la que encuentra felicidad al lado de su segunda mujer, Patro, una ex-prostituta treinta años más joven que él y junta a la que sobrevive económicamente gracias a una mercería.   Corre el mes de abril de 1950, a unos días de celebrarse el San Jordi, uno de los pocos símbolos del catalanismo cultural que todavía quedan en pie . Dos siniestros detectives acuden  a la tienda requiriendo la presencia de Miquel  en la comisaria de la Vía Layetana, símbolo de la represión franquista en Cataluña.

                        Agustín Maniat, el hijo de un antiguo amigo periodista de La Vanguardia y fusilado tras la guerra, Rubén Maniat, acaba de ser arrestado acusado de asesinato. El sospechoso tenía apuntada en su agenda una cita con Mascarell antes del homicidio y la policía pretende averiguar la naturaleza de su relación con él. El caso es incomodo para el régimen, dado de que se trata de la muerte  de  un diplomático en reserva, Gilberto Fernández, un hombre  vinculado a la embajada española en los Estados Unidos y conocido por una vida moralmente cuestionable. Efecto añadido, Gilberto Fernández ha vivido toda su existencia obsesionado por su amor hacia la madre del sospechoso, Mercedes Maniat, a la que conoció durante la Segunda República. A pesar del paso  de los años, Fernández  había seguido obsesionado con  Mercedes, aprovechando su viudez y proponiéndole una relación. Hombre poderoso, amenaza con hacerle la vida imposible a ella y  su hijo, si no accede a su petición, sobre todo a raíz de los orígenes republicanos de éstos. Poco después, Fernández es encontrado muerto con varias puñaladas en la espalda. La policía necesita arrancarle una confesión a  Agustin Maniat y cerrar el caso cuanto antes a la vista de sus consecuencias en el entramado del régimen franquista y del propio mundo diplomático español, interesado  en cuidar su imagen ante los Estados Unidos, en el contexto ya de la Guerra Fría y en el que España parece abocada a jugar un papel determinante como bastión del anti-comunismo. En medio de la trama juega un papel determinante una mujer bella y misteriosa, Sofía, que desaparece el día mismo del asesinato de Gilberto Fernández y que un primer momento aparece como  la verdadera clave del homicidio. Alrededor de la trama giran también la viuda del diplomático, Elisenda Narváez, una mujer procedente de la alta sociedad barcelonesa, fría y calculadora y que ha vivido amargada por la indiferencia de su marido, todavía enamorado de Mercedes Maniat, su hijo Rosendo y Amalia, que mantenían una relación conflictual con su difunto padre.  Mascarell cree en la inocencia de Agustín Maniat y toda la trama va a consistir en demostrarla mediante la búsqueda de esa mujer de identidad incierta.

images5M91G65Z

La novela es de lectura ligera, rica de diálogos y austera en narración y en la que los personajes expresan sus miedos y angustias en un país dominado por la represión, donde la palabra es siempre fatídica y en la que los silencios resulta la única protección. Se trata de una entretenida obra de género negro y policial que combina el thriller y la intriga de la novela de espionaje, el amor, la pasión, los celos, las amarguras y las frustraciones. Todo en ello en un contexto dominado por   las problemáticas políticas, sociales e históricas de la Guerra Fría, brindando un elocuente testimonio de esa Barcelona y  España ya revolutas de los peores años del franquismo, pero muy presente en la memoria  de muchos ciudadanos. La trama ilustra a la perfección un país   abocado a jugar un papel importante de la confrontación Este-Oeste y en que las esperanzas en la restitución de un régimen democrático se ven poco a poco disueltas por los intereses internacionales.

El personaje de Miquel Mascarell es  un buen recordatorio de cómo la valentía consiste fundamentalmente en mantenerse fiel a las más profundas convicciones, aun en las circunstancias históricas más adversas. Jordi Sierra nos recuerda efectivamente que los verdaderos héroes son los  “vencidos” y los perdedores.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Luces y sombras del género negro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s