RESEÑAR UN LIBRO : LA HONESTIDAD INTELECTUAL COMO VIRTUD DEL “BLOGGER”.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

El pasado jueves me encuentro en plena calle, por casualidad, con un conocido y reconocido blogger. Muy “mundano”él,  asiste a todas las fiestas que organizan los editores y  a eventos variados que suelen reunir a autores y autoras. Nos  une una relación amistosa y con él  he conversado en reiteradas ocasiones sobre la situación del género negro, los autores, las “camarillas” y hasta sobre las historias de alcoba. Hacia meses que no nos veíamos y teníamos para mucha cuerda.Reconozco que siempre me ha gustado conversar con él, aunque a veces no nos dejemos, como se suele decir, “colocar una de canto”. La batuta suele llevarla él y yo le dejo hacer, porque si algo le debo es haberme llevado hacia nuevas lecturas, haciéndome descubrir autores a lo que solo conocía de oídas. O sea, que respecto al “Noir”, cuando yo voy , él ya está de vuelta media docena de veces. Como sólo soy medianamente envidioso, suelo agradecer su erudición y las muchas cosas que aprendo a través suya.  De repente, surge conversación sobre un determinado autor, al que mi amigo pone a caer de un burro, soltando todo tipo de personales e indecorosos improperios en contra de éste  y aprovechando para despellejar su obra literaria.

Pongo ojos de pez . Hurgando en mi memoria, recordé que es de este mismo blogger que había oído todo tipo de alabanzas sobre el  sujeto con el que hoy no tenía piedad. Nota  a tener en cuenta, no era de los que conocían a dicho autor a través de facebookeros comentarios y mensajes por el “privado” o esporádicos y efímeros encuentros en foros comunes a los “negrots”, sino más bien de los que iban a comer a su casa, conocían su pareja  y se marchaban de cervezas con él y sus íntimos, después de una presentación, un coloquio o una mesa redonda. En suma, que era lo que se suele llamar, un  “colega”. A la vista de lo escuchado por boca de mi interlocutor,  era obvio que de aquella amistad no quedaba ya ni el recuerdo.

vida-mundana-hombre-fumando-bebiendo-cerveza

Lo que en cambio me ocurrió fue quedarme paralizado , al comprobar lo  frágiles que son las fronteras entre la amistad y la enemistad, entre el amor y el odio. Creo que es algo que nos ocurre a todos y yo no soy una excepción : pasar de un sentimiento, directamente a su opuesto. Los humanos somos así de cambiantes y contradictorios.

Después de alargar la conversación casi hasta más de media hora, dominada por todo tipo de “chismes” sobre el mundillo ” Noir” y ante la mirada atónita y la gesticulación impaciente del hijo de mi amigo, un joven adolescente al que  no parecía interesarle nada de lo que decíamos,nos  despedimos. Sabía que en  nuestro siguiente encuentro mi interlocutor traería más veneno que expulsar contra su próximo enemigo. Siento una verdadera simpatía por dicho blogger, a pesar de estar en exceso impregnado por los castizos vicios de nuestro país, en el que tu gloria o ruina dependen de la amistad o la hostilidad que te profese tu entorno y eso por encima de cualquier otra consideración.

Al retomar mi camino, contento de ser algo menos ingenuo y saber algo más sobre lo que se cuece en el “mundillo”, no pude impedirme de recobrar una de esas preguntas que se suelen quedar flotando en el aire : ¿ Qué hay de la honestidad intelectual y eso más allá de las simpatías o antipatías personales que te pueda suscitar uno u otro autor? Eso me hizo pensar en mi propia experiencia como blogger y comentarista cultural.

                Reconozco que, a diferencia de otroscompañeros que gestionan paginas Web, entre ellos aquel amigo, estoy poco introducido en el “mundillo” y no tengo muchas habilidades sociales cuando me toca encontrarme frente a relaciones “mundanas” de contexto literario. La timidez y la inseguridad no son buenas compañeras de viaje en estos círculos, pero a veces me pregunto también si por momentos se erigen en realidad en una aliada. Me comentaba otro amigo, también muy bien introducido en los ambientes del “Noir” , pero quizás más maduro, de vuelta de todo y apático ante las relaciones de cartón-piedra y las “disputas entre egos”,  que la mejor manera de conservar la equidad cuando gestionabas un blog de vocación literaria o tenías una columna en algún sitio, era aprender a separar la obra del autor. Yo no se si eso posible, porque siempre he pensado que las dos cosas no son disociables e incluso creo que suelen estar imbricadas. Sí pienso en cambio que “desvisceralizar” un análisis te asegura un mínimo de distancia.

               Me ha tocado reseñar y comentar a autores por los que sentía una profunda admiración, a los que no conocía en persona y con los que las buenas o malas circunstancias me obligaron a encontrarme, llevándome , para mi desconcierto, a comprobar que su calidad humana no era del todo equivalente a la de su obra. De hecho, la desazón  se me agudizó, al constatar que los círculos cortesanos y “camarilleros” en los que estaban inscritos no eran mucho mejor que ellos. Creo que el refrán, ” Dime con quién andas y te diré quién eres” , se me antojó más cierto que nunca. Por supuesto, son autores que sigo leyendo, admirando, reseñando e incluso analizando en profundidad, siempre intentando mantener la honestidad intelectual y por lo tanto, el respeto a mi mismo y a lo que entiendo que debe ser un comentarista cultural  : alguien integro por encima de cualquier circunstancia y decepción personal.

 

       

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Luces y sombras del género negro, Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s